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Colombia, 2002-2026: qué cambió y qué no en seis gobiernos

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Colombia en Datos
7 ago
18 min de lectura

Este informe no busca calificar personas ni establecer quién gobernó mejor. Es un balance técnico y neutral de cómo cambió Colombia en cinco dimensiones —economía, bienestar social, sostenibilidad fiscal, seguridad y convivencia, y educación y salud— entre 2002 y 2026, con independencia de qué gobierno estuviera en curso.


Sí incluye, como herramienta complementaria, un puntaje comparativo entre los seis gobiernos (capítulo 6), construido con una metodología reproducible. Ese puntaje ayuda a entender el ritmo y el contexto de cada periodo, pero no es el hallazgo principal del informe ni una calificación definitiva: el hallazgo principal es la trayectoria del país como un todo, que se desarrolla en el capítulo 1.


Introducción

El 7 de agosto de 2026 se posesiona un nuevo gobierno, cuatro años después de la posesión de Gustavo Petro. Es el cierre de un cuatrienio y, con él, de un ciclo de 24 años y seis gobiernos de distinto signo político desde 2002.


Este informe usa ese cierre como punto de corte para responder una pregunta útil para cualquier lector, más allá de su posición política: ¿mejoró Colombia, o no, en materia económica, social, fiscal, de seguridad y educativo-sanitaria a lo largo de estas dos décadas y media? La respuesta no depende de tomar partido por ningún gobierno: depende de mirar la evidencia disponible, con sus fuentes, sus límites y sus quiebres metodológicos declarados.


El informe se construyó con un Marco Integrado de Evaluación del Desempeño Gubernamental (MIEDG), que documenta 31 indicadores oficiales por gobierno. Cuando una serie no cubría todo el periodo con acceso público, se usaron series internacionales homogéneas construidas sobre los mismos registros colombianos (Banco Mundial, OIT, UNESCO-UIS, OCDE-PISA). Cada cifra tiene una fuente identificada y trazable; el capítulo de metodología, al final del documento, detalla cada decisión.


Resumen ejecutivo

En 24 años y seis gobiernos, Colombia mejoró de forma clara y sostenida en dos de cinco dimensiones —economía y salud—; mejoró de forma sustancial pero con una reversión reciente en seguridad (homicidios y secuestro a la baja en el conjunto del periodo, con repunte marcado en 2023–2025); mejoró de forma parcial en bienestar social (más empleo y menos pobreza extrema, con más informalidad y una desigualdad que sigue entre las más altas del mundo); amplió el acceso a la educación y redujo la deserción, sin una mejora demostrable en la calidad de los aprendizajes; y no mejoró —empeoró— en sostenibilidad fiscal, la única dimensión con balance claramente negativo.


Esa lectura por dimensión es la conclusión central del informe, no el nombre del gobierno con el mejor puntaje en el índice comparativo del capítulo 6. Ningún gobierno logró mejoras simultáneas y sostenidas en las cinco dimensiones a la vez; cada uno tuvo fortalezas y debilidades distintas, condicionadas en buena parte por el contexto internacional que le tocó enfrentar: la crisis financiera de 2008–2009, el choque petrolero de 2014–2016, la pandemia de 2020–2021 y el choque inflacionario de 2022–2023.


Para el lector, esto importa porque el debate público suele reducirse a comparar gobiernos entre sí. Este informe muestra que la pregunta más útil es otra: en qué terrenos el país avanzó de manera duradera, en cuáles el avance es reciente y reversible, y en cuáles la tarea sigue pendiente, con independencia de quién haya gobernado.


Principales hallazgos

  • La economía creció de forma sostenida: el PIB real de 2025 es cerca de 2,3 veces el de 2002 (+133 % acumulado), con el mayor impulso durante el superciclo de materias primas de la década de 2010 y una desaceleración marcada en los últimos dos gobiernos.

  • La sostenibilidad fiscal es la única dimensión que empeoró de forma clara: el déficit de 2025 (6,4 % del PIB) es similar o superior al de 2002, y la deuda pública bruta subió de 52,5 % a 71,2 % del PIB.

  • El desempleo bajó de 14,5 % (2002) a 8,4–8,9 % (2025), pero la informalidad laboral subió de 39,2 % a 43,0 % en el mismo periodo: hay más empleo, no necesariamente más empleo formal.

  • Los homicidios bajaron 61 % entre 2002 y 2025, con la mayor mejora en la década de 2000 y una estabilización desde 2021; el secuestro sigue muy por debajo de sus niveles de 2003, pese a un repunte relevante en 2023–2025 que merece seguimiento.

  • La extorsión y el hurto crecieron de forma sostenida en los seis gobiernos, un patrón que este informe no interpreta como deterioro proporcional de la seguridad, dado el papel del crecimiento poblacional (+27 % entre 2003 y 2025) y, sobre todo, de la ampliación de los canales de denuncia desde 2020.

  • La cobertura en educación superior más que se duplicó (26,5 % → 56,6 %) y la deserción escolar bajó de 8,0 % a 3,4 %, pero la calidad educativa no mejoró al mismo ritmo: el puntaje PISA en matemáticas de 2022 está apenas 12,7 puntos por encima del de 2006.

  • La salud es la dimensión con la trayectoria más consistente: la cobertura de aseguramiento pasó de cerca de 56 % a 98,3 % y la mortalidad infantil bajó 48,5 %, con avances casi lineales en los seis gobiernos, lo que sugiere una política de Estado sostenida más que el resultado de una sola administración.


Desarrollo del análisis

Capítulo 1. ¿Mejoró Colombia entre 2002 y 2026?

Colombia avanzó de forma clara en economía y salud, mejoró de forma parcial o desigual en bienestar social, seguridad y educación, y retrocedió en sostenibilidad fiscal. Esta es la pregunta central del informe: no cuál gobierno tuvo el mejor desempeño relativo, sino si el país, como un todo, mejoró en cada dimensión entre el primer dato disponible del periodo y el más reciente, con independencia de qué gobierno estuviera en curso.


Economía: mejoró de forma sostenida, con desaceleración reciente. El PIB real de 2025 es cerca de 2,3 veces el de 2002 (+133 % acumulado, aproximadamente 3,6 % anual compuesto). El crecimiento fue más rápido durante el superciclo de materias primas de la década de 2010 y se desaceleró de forma marcada en los últimos dos gobiernos, afectados por la pandemia y el choque inflacionario. La inflación cierra el periodo en un nivel similar o levemente inferior al de 2002, pese a fuertes oscilaciones intermedias.


Bienestar social: mejora desigual. El desempleo (14,5 % → 8,4–8,9 %) y la pobreza extrema (21,2 % → 8,5 %) mejoraron de forma clara. La informalidad laboral, en cambio, empeoró (39,2 % → 43,0 %), con un salto entre 2006 y 2008 que nunca se revirtió. El coeficiente de Gini bajó levemente, pero Colombia sigue entre los países más desiguales del mundo: un problema estructural que ningún gobierno resolvió en este periodo.


Sostenibilidad fiscal: no mejoró. Es la única dimensión con balance claramente negativo. El déficit de 2025 (6,4 % del PIB) es similar o superior al de 2002 (5,7 %), con un pico de 7,8 % en 2020. La deuda pública bruta subió de 52,5 % a 71,2 % del PIB (+19 puntos porcentuales), con un máximo cercano a 91 % durante la pandemia. Los años de mejora fiscal (2011–2014, superciclo de materias primas) fueron seguidos por nuevos deterioros ante cada choque externo: el país tiene hoy menos margen fiscal que hace dos décadas.


Seguridad: mejora histórica en homicidios y secuestro, con deterioro reciente y un panorama mixto en otros delitos. Los homicidios bajaron 61 % entre 2002 y 2025, con la mayor mejora en la década de 2000 y estabilización desde 2021. El secuestro tiene una trayectoria similar: el país tiene hoy menos de la tercera parte del secuestro de 2003, pese a un repunte marcado en los últimos dos años (de un mínimo de 177 casos/año en promedio durante 2019–2022 a 701 en 2025). La extorsión y el hurto, en contraste, crecieron de forma sostenida; este informe no interpreta ese aumento como deterioro proporcional de la seguridad, por el papel del crecimiento poblacional y, sobre todo, de la mayor denuncia.


Educación: la cobertura se expandió y la deserción bajó; la calidad no mejoró de forma clara. La cobertura en educación superior más que se duplicó (26,5 % → 56,6 %) y la deserción bajó de 8,0 % a 3,4 %, con un retroceso parcial durante la pandemia. La calidad no avanzó al mismo ritmo: el puntaje Saber 11 no ha recuperado su máximo de 2016, y el puntaje PISA en matemáticas de 2022 está apenas 12,7 puntos por encima del de 2006, lejos del promedio de la OCDE.


Salud: la dimensión con la mejora más consistente. La cobertura de aseguramiento pasó de aproximadamente 56 % (2002) a 98,3 % (2024). La mortalidad infantil bajó 48,5 % y la materna, 35,2 %. Estas mejoras fueron prácticamente continuas a través de los seis gobiernos, lo que sugiere una política de Estado sostenida más que el resultado de una administración particular.


Síntesis. Ningún gobierno logró mejoras simultáneas y sostenidas en las cinco dimensiones. Para Colombia en Datos, esta es la conclusión más importante del informe: la pregunta relevante no es qué gobierno obtuvo el mejor puntaje en un índice compuesto, sino en qué dimensiones el país avanzó de manera duradera, en cuáles el avance es reciente y reversible, y en cuáles la tarea sigue pendiente.


Fuente: DANE, Banco de la República, Ministerio de Hacienda, Medicina Legal, MEN, ICFES, Ministerio de Salud, Banco Mundial, OIT y OCDE. Ver metodología y fuentes al final del documento.


Capítulo 2. ¿Cómo cambiaron la economía y las finanzas públicas?

El desempeño económico y fiscal estuvo fuertemente asociado al ciclo internacional de precios de las materias primas. Los mejores resultados —tanto económicos como fiscales— se concentran en el periodo 2010–2014 (superciclo de commodities); los peores resultados fiscales coinciden con los periodos de choques externos adversos.

Indicador

Unidad

Uribe I

Uribe II

Santos I

Santos II

Duque

Petro*

Crecimiento real del PIB

%

4,7

3,9

5,1

2,2

3,5

1,7

PIB per cápita real (crec.)

%

3,2

2,7

4,1

0,9

2,2

0,6

IED promedio anual

USD miles M

4,8

8,5

15,5

12,6

12,0

14,0

Formación bruta de capital

% del PIB

20,0

22,8

22,8

22,4

19,8

16,5

Inflación promedio (IPC)

%

5,7

4,8

2,9

5,0

4,9

7,8

Déficit fiscal (GNC)

% del PIB

4,8*

3,4*

2,5*

3,4*

5,7*

5,8*

Deuda pública bruta (GNC)

% del PIB

60,1*

72,5

48,0

71,7

70,3

71,2

Petro corresponde al promedio 2023–2025, periodo parcial. Cifras con asterisco (*) son estimaciones o interpolaciones (ver metodología).


El periodo con mejor desempeño económico y fiscal simultáneo fue 2010–2014: mayor crecimiento del PIB (5,1 %) y del PIB per cápita (4,1 %), mayor inversión extranjera directa (USD 15.500 millones anuales), inflación promedio más baja (2,9 %) y el déficit y la deuda más bajos de la serie. Una parte relevante de ese resultado responde a condiciones externas favorables, no solo a decisiones de política interna. En el extremo opuesto, la sostenibilidad fiscal se deterioró de forma marcada desde 2020 (déficit de 7,8 % del PIB) y la deuda se mantiene sobre 70 % del PIB desde 2018, con los promedios más altos en los dos gobiernos más recientes —ambos golpeados por choques extraordinarios no exclusivamente atribuibles a decisiones internas: la pandemia y el choque inflacionario.


Capítulo 3. ¿Cómo cambiaron el empleo, la pobreza y la desigualdad?

El empleo y la pobreza extrema mejoraron con claridad; la informalidad y la desigualdad son las dos deudas pendientes de las dos últimas décadas.

Indicador

Unidad

Uribe I

Uribe II

Santos I

Santos II

Duque

Petro*

Tasa de desempleo

%

12,6*

10,8

9,6

9,0

12,6

9,2

Tasa de ocupación

%

57,7

58,0

61,0

60,2

55,7

57,7

Informalidad (proxy OIT)

%

39,1

43,3

44,6

44,0

44,0

43,3

Pobreza extrema (línea internac.)

%

16,6*

13,3

10,9

9,8

9,3

8,5

Coeficiente de Gini

0-100

53,9*

54,4

53,6

51,6

54,8

54,4

La mejor combinación social del periodo se registró en 2015–2018: menor desempleo promedio (9,0 %), menor Gini de toda la serie (51,6 en 2018) y mayor reducción de pobreza extrema, pese al choque petrolero de esos años. El desempleo más alto se observa en 2003–2006 y en 2019–2022 (12,6 % en ambos), por razones distintas: la salida de la crisis de fin de los noventa en el primer caso, la pandemia en el segundo (15,6 % en 2020, el máximo de toda la serie).


Con los indicadores homólogos de informalidad y cobertura educativa, el periodo 2003–2006 muestra la menor informalidad laboral de los seis gobiernos (39,1 %) y la segunda mayor cobertura neta de primaria (92,7 % en 2006). Su problema principal fue el desempleo abierto, no la precariedad del empleo ni la cobertura básica.


Nota sobre pobreza monetaria. La pobreza monetaria y el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) no se incluyen en comparaciones de tendencia directa porque el DANE cambió su metodología dos veces en el periodo (ver metodología y fuentes); solo la pobreza extrema en línea internacional del Banco Mundial es comparable en todo el periodo, y es la que se usa aquí como evidencia principal.


Capítulo 4. ¿Cómo cambió la seguridad?

Los homicidios y el secuestro mejoraron de forma sustancial en el conjunto del periodo, con una reversión reciente que merece seguimiento; la extorsión y el hurto crecieron de forma sostenida, en parte por mayor denuncia.

Indicador

Unidad

Uribe I

Uribe II

Santos I

Santos II

Duque

Petro*

Tasa de homicidios

x100.000 hab.

52,0*

36,4*

33,4

25,7

24,1

25,4

Secuestro

casos/año prom.

1.262

363

299

198

177

451

Extorsión

casos/año prom.

2.024

1.159

3.454

5.741

8.671

12.766

Hurto a personas

casos/año prom.

39.198

60.034

84.601

178.791

286.992

332.198

En nivel absoluto, el periodo 2019–2022 registra la menor tasa de homicidios promedio (24,1 por 100.000), seguido de cerca por 2015–2018 (25,7) y el periodo de Petro (25,4, parcial). En magnitud de cambio, la mayor reducción proporcional ocurrió entre 2002 y 2010: de aproximadamente 66 a 34,5 por 100.000, -45 % en ocho años, aunque el nivel absoluto seguía siendo el más alto de la serie. El secuestro refuerza esta lectura: el promedio anual bajó de 1.262 casos en 2003–2006 a 177 en 2019–2022 (-86,0 % acumulado), consistente con el desescalamiento del conflicto y el acuerdo de paz de 2016. El promedio de 2023–2025 (451 casos) revierte esa tendencia (+154,6 % frente al periodo anterior), impulsado por un salto en 2025 (701 casos frente a 313 en 2024).


La extorsión y el hurto crecen de forma prácticamente monótona en los seis gobiernos. Este informe no interpreta ese crecimiento como deterioro proporcional de la seguridad: la ampliación de los canales de denuncia (generalizada desde 2020) y el crecimiento poblacional (+27 % entre 2003 y 2025) explican parte relevante del aumento. Por eso, estos dos indicadores se excluyen del índice comparativo del capítulo 6, que usa solo homicidios.


Capítulo 5. ¿Cómo cambiaron la educación y la salud?

El acceso a la educación se amplió y la deserción bajó, pero la calidad de los aprendizajes se mantuvo estancada; la salud es la dimensión con la trayectoria más consistente del informe.

Indicador

Unidad

Uribe I

Uribe II

Santos I

Santos II

Duque

Petro*

Cobertura neta primaria

%

92,7

91,9

90,5

92,9

87,9

85,6

Deserción escolar

%

5,8

5,15*

3,07

2,84

4,11

3,44

Cobertura educación superior

%

34,4

41,5

53,2

57,3

59,3

56,6*

Saber 11 (ICFES)

pts./500

N.D.

N.D.

N.D.

264

250

252,6-261

PISA matemáticas

pts.

370,0

381

376

390,9

382,7

N.D.

Cobertura aseguramiento salud

%

74,1*

87,0*

91,0*

94,7

99,1

98,3

Mortalidad infantil

x1.000 nv.

18,2

16,2

14,3

12,7

11,2

10,5

Mortalidad materna

x100.000 nv.

81

76

71

67

74

59

El periodo 2015–2018 registra el máximo histórico de Saber 11 (264 puntos) y, junto con 2011–2014, el ritmo más rápido de expansión de cobertura superior de la serie (+1,98 puntos porcentuales por año). El periodo 2019–2022 coincide con el mínimo histórico de Saber 11 (250 puntos, en 2021) y una desaceleración marcada en cobertura, en el contexto de la interrupción de la presencialidad por la pandemia.


En salud, la mortalidad infantil se redujo de forma casi lineal en todo el periodo, y la cobertura de aseguramiento se expandió hasta cerca de la universalidad. La excepción es la mortalidad materna, que alcanzó su máximo de la serie (147 por 100.000) en 2021, durante la pandemia, antes de bajar a su mínimo (59) en 2023. El gasto público en salud también creció de forma sostenida, de 5,9 % del PIB en 2003–2006 a 8,3 % en 2019–2022.


Capítulo 6. ¿Qué muestra el puntaje comparativo entre gobiernos, y por qué no es un ranking?

Este capítulo no busca decir qué gobierno fue mejor: construye, con una metodología reproducible, un puntaje que resume el desempeño relativo de cada uno en indicadores comparables — una herramienta de contexto, no un veredicto. El puntaje (Índice Integral de Desempeño Gubernamental, IIDG) se construyó con normalización min-máx (0 a 100) bajo una regla de inclusión mecánica: un indicador entra al cálculo de una dimensión solo si tiene cifra verificable para los seis gobiernos, con máximo un gobierno sin dato, y sin quiebre metodológico ni limitación de comparabilidad ya documentada. Bajo esta regla, economía usa sus 5 indicadores; bienestar social usa 5 de 7; sostenibilidad fiscal usa 2 de 3; seguridad usa solo homicidios; y educación-salud usa 9 de 11 indicadores. Los pesos por dimensión son: economía 30 %, bienestar social 25 %, sostenibilidad fiscal 15 %, seguridad 15 % y educación-salud 15 %.

Gobierno

Economía (30%)

Social (25%)

Fiscal (15%)

Seguridad (15%)

Educ.-Salud (15%)

Puntaje total

Uribe I

52,2

33,2

40,5

0,0

13,5

32,0

Uribe II

64,1

34,1

36,4

55,9

47,9

48,8

Santos I

100,0

58,2

100,0

66,7

54,3

77,7

Santos II

49,4

76,0

38,0

94,3

86,7

66,7

Duque

55,5

20,2

6,0

100,0

63,6

47,1

Petro*

17,2

53,7

2,7

95,3

72,7

44,2

Petro es periodo parcial. Puntajes normalizados 0–100 (mejor valor observado = 100, peor = 0), recalculados a partir de las tablas de los capítulos 2 a 5.


Advertencia sobre cómo leer estos números. En indicadores con una tendencia estructural de mejora sostenida a lo largo de 24 años (cobertura educativa, mortalidad infantil, aseguramiento en salud), el gobierno que ocupa el primer lugar cronológico tenderá, por construcción matemática de la normalización min-máx, a registrar el valor más bajo — incluso si su ritmo de mejora fue alto. No es un sesgo de cálculo: es una propiedad de comparar niveles absolutos en una tendencia de largo plazo, no la velocidad de cambio.


El puntaje más alto (77,7 sobre 100) corresponde a 2011–2014, impulsado por su desempeño económico y fiscal durante el superciclo de materias primas —un factor externo no atribuible en su totalidad a decisiones internas—. El periodo 2015–2018 ocupa el segundo lugar (66,7), con la mejor combinación de bienestar social, seguridad y salud. 2007–2010 (48,8) y 2019–2022 (47,1) obtienen puntajes intermedios casi empatados, seguidos por Petro (44,2, parcial), cada uno marcado por un choque distinto: la crisis financiera global, la pandemia y el choque inflacionario, respectivamente.


El puntaje más bajo corresponde a 2003–2006 (32,0). Este informe amplió sus fuentes en dos rondas sucesivas de investigación para verificar si ese puntaje respondía a vacíos de información: la cobertura de evidencia de ese periodo pasó de 71,0 % a 83,9 % de los 31 indicadores obligatorios —la mayor mejora de los seis gobiernos—, y aun así su puntaje total se mantuvo prácticamente igual bajo reglas de inclusión sucesivamente más estrictas.


Con datos verificados, ese periodo muestra la menor informalidad laboral y la mayor reducción proporcional de secuestro de los seis gobiernos, pero también la tasa de homicidios más alta de toda la serie y, por ser el primer tramo cronológico de una tendencia de expansión educativa de 24 años, el nivel de partida más bajo en cobertura de educación superior y en calidad educativa.


Estos resultados deben leerse junto con el capítulo 1 (balance país) y no deben interpretarse como una valoración política de las administraciones evaluadas ni como el hallazgo principal del informe. Su función es exclusivamente diagnóstica: ayudar a entender el ritmo y el contexto de una trayectoria de 24 años, no repartir méritos.


Conclusiones

La conclusión más importante de este informe no es qué gobierno obtuvo el mejor puntaje en el capítulo 6, sino el balance país del capítulo 1: en 24 años y seis gobiernos de distinto signo político, Colombia mejoró de forma clara y sostenida en economía y salud; mejoró de forma sustancial en homicidios y secuestro, con una reversión reciente relevante en 2023–2025, mientras la extorsión y el hurto aumentaron de forma sostenida —en parte por mayor denuncia—; mejoró de forma parcial en bienestar social; amplió el acceso a la educación y redujo la deserción, sin mejora demostrable en la calidad de los aprendizajes; y no mejoró —empeoró— en sostenibilidad fiscal. Ese balance por dimensión, no el nombre del gobierno con el mayor puntaje, es lo que un lector debería llevarse de este documento.


El desempeño económico y fiscal estuvo fuertemente asociado al ciclo internacional de precios de materias primas, lo que limita atribuir esos resultados solo a decisiones internas. La mortalidad infantil y la cobertura de aseguramiento en salud muestran la trayectoria más consistente de las cinco dimensiones, sugiriendo una política de Estado sostenida más que el resultado de una sola administración. Los homicidios y el secuestro se redujeron de forma sostenida hasta 2019–2021, con una reversión reciente que el índice comparativo no captura por completo, ya que usa solo homicidios. La pandemia de covid-19 (2020–2021) fue el choque más disruptivo del periodo: afectó a la vez el crecimiento, el empleo, los resultados de Saber 11 y la mortalidad materna, con efectos que solo empezaron a revertirse en el gobierno siguiente.


Persisten vacíos de información pública abierta en hurto, extorsión, delitos informáticos y violencia intrafamiliar con serie homogénea completa; se recomienda a las entidades responsables publicar series históricas unificadas de acceso público.


Este informe responde a la pregunta de aprobación editorial de Colombia en Datos: ¿ayuda este contenido al lector a comprender mejor a Colombia? La respuesta no es un veredicto sobre qué gobierno fue mejor o peor, sino una base de evidencia ordenada, transparente en sus fuentes y honesta en sus límites, para que cada lector forme su propio juicio informado sobre 24 años de resultados públicos verificables.


Metodología y fuentes

Nota metodológica general

Este informe examina la trayectoria de Colombia entre 2002 y 2026 en cinco dimensiones —desempeño económico, bienestar social, sostenibilidad macrofiscal, seguridad y convivencia, y educación y salud— a través de un Marco Integrado de Evaluación del Desempeño Gubernamental (MIEDG). El objetivo no es calificar personas ni atribuir causalidad política directa, sino ofrecer una lectura técnica, replicable y basada en evidencia. El periodo de Petro (2022–2026) está parcialmente en curso; se usa el último dato disponible en cada serie y se advierte cuando corresponde a un periodo incompleto.


Variables de flujo y de stock, y años calendario

Las variables de flujo —desempleo, ocupación, informalidad, crecimiento del PIB, inflación, déficit fiscal, IED, formación bruta de capital, homicidios, secuestro, extorsión, hurto y cobertura educativa y de salud— se reportan como el promedio anual del mandato. Las variables de stock —pobreza, Gini, deuda pública, Saber 11, mortalidad infantil y materna— usan el último dato disponible del periodo. Dado que la posesión presidencial ocurre el 7 de agosto, cada año de transición se asignó al gobierno saliente: Uribe I (2002–2006), Uribe II (2007–2010), Santos I (2011–2014), Santos II (2015–2018), Duque (2019–2022) y Petro (2023–2025, parcial).


Choques extraordinarios

Los resultados no fueron ajustados por choques externos, pero deben leerse considerando el contexto: la crisis financiera de 2008–2009 (Uribe II), el choque petrolero de 2014–2016 (Santos II), la pandemia de 2020–2021 (Duque) y el choque inflacionario de 2022–2023 (Petro) afectaron de forma simultánea a numerosas economías y no son atribuibles solo a decisiones internas.


Pobreza monetaria y multidimensional: quiebres metodológicos

El DANE cambió dos veces la metodología de pobreza monetaria: la serie MESEP (2002–2018) y la actualización con la ENPH 2016-2017, vigente desde 2019; ambas series no son comparables entre sí, según el propio DANE. El Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) oficial solo existe desde 2010 y tuvo una actualización de factores censales en 2018 que rompe la comparabilidad con años previos. Para Uribe I se incluye, solo con fines descriptivos, una reconstrucción académica del IPM con la misma metodología Alkire-Foster (Angulo, Díaz y Pardo, 2016); no es una cifra oficial del DANE.


Fuentes

Las cifras oficiales provienen del DANE, el Banco de la República, el Ministerio de Hacienda, la Policía Nacional, Medicina Legal, la Fiscalía, el Ministerio de Educación (SINEB/SIMAT), el SNIES, el ICFES, el Ministerio de Salud, el INS y el CARF. Donde estas series no cubían todo el periodo con acceso público, se usaron series internacionales homogéneas construidas sobre los mismos registros colombianos: Banco Mundial, OIT, Banco Mundial-PovcalNet, UNESCO-UIS y OCDE-PISA. Las series de secuestro, extorsión y hurto provienen de Datos Abiertos Colombia (Ministerio de Defensa), validadas de forma cruzada con el Boletín de Seguridad Democrática 2007 del DNP. Excepcionalmente, y siempre identificado, este informe aceptó estimaciones de centros académicos o medios especializados cuando citan de forma verificable una fuente primaria oficial; estas se marcan con doble asterisco (**).


Ninguna cifra fue inventada: cada dato tiene una fuente identificada y trazable.


Limitaciones de comparabilidad

Delitos informáticos y violencia intrafamiliar no tienen serie homogénea para la mayoría del periodo y se reportan solo de forma puntual. La tasa de homicidios de 2002-2009 es una estimación académica aproximada (2010-2025 usa una serie oficial consolidada). Extorsión y hurto muestran un crecimiento sostenido en todos los gobiernos que responde en parte a la ampliación de canales de denuncia y al crecimiento poblacional (+27 % entre 2003 y 2025), no solo a un mayor número de hechos; por eso se excluyen del índice compuesto del capítulo 6 aunque tienen serie completa. El déficit fiscal y la deuda para años sin publicación puntual fueron interpolados linealmente (marcados con asterisco). El déficit estructural cambió de definición en 2021 y no es comparable entre regímenes. La terminación de secundaria (UNESCO-UIS) tiene un quiebre de nivel entre 2012 y 2013 no atribuible a un cambio real.


Cobertura de datos y regla de exclusión del índice comparativo

Este informe documenta, para cada gobierno, qué proporción de los 31 indicadores obligatorios cuenta con cifra verificable frente a los casos sin dato (N.D.). Esta cobertura no debe confundirse con el desempeño del gobierno: mide la evidencia disponible, no el resultado de la evaluación, y crece con la cercanía en el tiempo por la mayor digitalización de series recientes.

Dimensión

Uribe I

Uribe II

Santos I

Santos II

Duque

Petro*

Economía (5)

5/5

5/5

5/5

5/5

5/5

5/5

Bienestar social (7)

6/7

7/7

7/7

7/7

7/7

7/7

Sostenibilidad fiscal (3)

2/3

2/3

3/3

3/3

2/3

3/3

Seguridad (6)

4/6

4/6

4/6

4/6

5/6

6/6

Educación (5)

4/5

4/5

4/5

5/5

5/5

4/5

Salud (5)

5/5

5/5

5/5

5/5

5/5

5/5

Total (31)

83,9%

87,1%

90,3%

93,5%

93,5%

96,8%

Para que el índice comparativo del capítulo 6 no dependa de series mayoritariamente incompletas, un indicador se excluye si dos o más de los seis gobiernos no tienen cifra verificable, o si —aun con cobertura completa— tiene un quiebre metodológico conocido o una limitación de comparabilidad sustantiva ya documentada. Esta regla se aplica de forma mecánica, no caso por caso, precisamente para que ningún gobierno resulte favorecido o perjudicado por una decisión editorial puntual.


Referencias

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Angulo, R., Díaz, Y., & Pardo, R. (2016). The Colombian multidimensional poverty index. Social Indicators Research, 127(1), 1-38.

Banco de la República. (2026). Series estadísticas: IED y balanza de pagos. banrep.gov.co

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DANE. (2025). Pobreza monetaria y multidimensional en Colombia 2024. dane.gov.co

Datos Abiertos Colombia / Ministerio de Defensa Nacional. (2026). Secuestro, extorsión y hurto a personas. datos.gov.co

Departamento Nacional de Planeación (DNP). (2007, 2011). Boletín de seguridad democrática; Índice de Pobreza Multidimensional 1997-2008.

ICFES. (2025). Informe nacional de resultados Saber 11.° y PISA. icfes.gov.co

Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. (2024). Forensis 2023. medicinalegal.gov.co

International Labour Organization (ILO). (2026). Modelled estimates: employment-to-population ratio y vulnerable employment. Distribuido por World Bank.

Ministerio de Educación Nacional / SINEB / SNIES. (2026). Estadísticas del sector educativo y cobertura en educación superior.

Ministerio de Hacienda y Crédito Público. (2015, 2018, 2023, 2026). Marco Fiscal de Mediano Plazo e Informes de Cumplimiento de la Regla Fiscal.

Ministerio de Salud y Protección Social / Instituto Nacional de Salud. Cifras de afiliación e indicadores de salud.

OECD. (2008, 2023). Handbook on constructing composite indicators; PISA 2022 results, Colombia.

Oxford Poverty and Human Development Initiative (OPHI). Colombia MPI. ophi.org.uk

Policía Nacional de Colombia. (2026). Estadística delictiva SIEDCO. policia.gov.co

UNCTAD. (2025). World Investment Report.

UNESCO Institute for Statistics (UIS). (2026). Net enrolment rate, primary; completion rate, lower secondary.

World Bank. (2026). World Development Indicators; Poverty and Inequality Platform.

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