Inflación en agosto: los precios volvieron a subir, pero no todos los gastos presionaron de la misma manera

En agosto de 2026, los precios al consumidor aumentaron 0,39 % frente a julio. La variación fue superior a la registrada en agosto de 2025, cuando el incremento había sido de 0,19 %. Aunque el resultado mensual no representa por sí solo una aceleración generalizada del costo de vida, sí muestra que algunas categorías —especialmente alimentos, servicios públicos, arriendos y determinados servicios— continuaron ejerciendo presión sobre el gasto de los hogares.
El comportamiento de agosto también confirma que la inflación no se explica por un solo producto. Mientras subieron los precios de la electricidad, las frutas frescas, las papas, los arriendos y algunos servicios de comunicación, disminuyeron los precios del agua, el gas, los plátanos, la cebolla y los vehículos particulares nuevos o usados. El resultado final es el promedio ponderado de todos esos movimientos.
¿Qué es el IPC y para qué sirve?
El Índice de Precios al Consumidor, conocido como IPC, mide la variación promedio de los precios de un conjunto representativo de bienes y servicios que adquieren los hogares. Para calcularlo, el DANE recoge información sobre precios en establecimientos comerciales, viviendas en arriendo, colegios, hospitales y otros lugares donde se ofrecen bienes y servicios de consumo final.
El IPC permite identificar cuánto cambia, en promedio, el costo de una canasta de gasto entre dos periodos. Por eso se utiliza como el principal indicador de inflación en Colombia y sirve como referencia para actualizar salarios, pensiones, contratos, tarifas y otros valores monetarios.
Sin embargo, el IPC no representa exactamente el gasto de cada familia. Es un promedio nacional construido a partir de una canasta y unas ponderaciones. Un hogar que destina una parte importante de sus ingresos a alimentos, arriendo o transporte puede experimentar una variación diferente a la del promedio nacional. También es importante precisar que el IPC mide y describe los cambios de precios, pero no identifica por sí mismo todas las causas que los explican: el indicador registra, por ejemplo, que aumentó el precio de la electricidad, pero establecer las razones de ese aumento requiere información adicional sobre tarifas, costos, regulación, oferta y demanda.
Agosto registró una inflación de 0,39 %
La inflación mensual fue de 0,39 %, es decir, el nivel promedio de precios de la canasta de consumo aumentó frente a julio. El resultado fue el doble del observado en agosto de 2025, cuando la variación mensual había sido de 0,19 %.
Siete de las doce divisiones de gasto registraron aumentos superiores al promedio nacional. Las mayores variaciones fueron:
División de gasto | Variación mensual |
Recreación y cultura | 0,89 % |
Información y comunicación | 0,81 % |
Alimentos y bebidas no alcohólicas | 0,71 % |
Bienes y servicios diversos | 0,52 % |
Bebidas alcohólicas y tabaco | 0,41 % |
Muebles y artículos para el hogar | 0,40 % |
Salud | 0,40 % |
En contraste, cinco divisiones presentaron variaciones inferiores al promedio nacional. Los menores aumentos se observaron en alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con 0,38 %; restaurantes y hoteles, con 0,33 %; educación, con 0,02 %; transporte, con 0,01 %; y prendas de vestir y calzado, que registró una disminución de 0,14 %.
El dato más relevante no es únicamente que los precios hayan subido, sino qué gastos explicaron el aumento. Las divisiones de alimentos y bebidas no alcohólicas; alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles; restaurantes y hoteles; y recreación y cultura aportaron 0,32 puntos porcentuales a la inflación mensual de 0,39 %, es decir, explicaron la mayor parte del aumento observado durante el mes.
La electricidad y los alimentos fueron determinantes
Entre las subclases que más contribuyeron al resultado mensual se destacaron la electricidad, las frutas frescas, el arriendo imputado, el alcantarillado y el arriendo efectivo.
Subclase | Variación mensual | Contribución |
Electricidad | 2,33 % | 0,08 p.p. |
Frutas frescas | 4,95 % | 0,07 p.p. |
Arriendo imputado | 0,39 % | 0,05 p.p. |
Alcantarillado | 7,13 % | 0,04 p.p. |
Arriendo efectivo | 0,38 % | 0,04 p.p. |
Servicios de comunicación fija y móvil e internet | 0,92 % | 0,02 p.p. |
Artículos para higiene corporal | 1,45 % | 0,02 p.p. |
Comidas en establecimientos de servicio a la mesa y autoservicio | 0,26 % | 0,02 p.p. |
Papas | 4,32 % | 0,02 p.p. |
La electricidad fue el principal factor individual de presión sobre el IPC mensual: su aumento de 2,33 % aportó 0,08 puntos porcentuales al resultado total. Las frutas frescas ocuparon el segundo lugar, con una variación de 4,95 % y una contribución de 0,07 puntos porcentuales.
Los arriendos también tuvieron un papel importante —el imputado sumó 0,05 puntos y el efectivo, 0,04— y, aunque sus variaciones porcentuales son menores que las de otros productos, su peso dentro de la canasta les da una incidencia significativa en el resultado nacional.
En sentido contrario, algunas subclases ayudaron a moderar la inflación: el suministro de agua (-4,04 %), el gas (-1,29 %), los plátanos (-2,90 %), la cebolla (-2,57 %) y los vehículos particulares nuevos o usados (-0,32 %). En agosto convivieron, entonces, aumentos importantes en algunos servicios y alimentos con reducciones en otros productos, y el IPC no debe leerse como si todos los precios se hubieran movido en la misma dirección.
La inflación acumulada del año llegó a 5,35 %
Entre enero y agosto de 2026, la variación acumulada del IPC fue de 5,35 %, frente a 4,22 % en el mismo periodo de 2025: 1,13 puntos porcentuales más.
Las divisiones con mayores aumentos en lo corrido del año fueron:
División de gasto | Variación enero-agosto de 2026 |
Alimentos y bebidas no alcohólicas | 7,16 % |
Restaurantes y hoteles | 7,10 % |
Muebles y artículos para el hogar | 6,26 % |
Educación | 5,91 % |
Salud | 5,73 % |
Los mayores aportes al resultado acumulado provinieron de alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles; alimentos y bebidas no alcohólicas; restaurantes y hoteles; transporte; y muebles, artículos para el hogar y conservación ordinaria del hogar, que en conjunto aportaron 4,40 puntos porcentuales.
El comportamiento de algunos alimentos merece especial atención. Entre diciembre de 2025 y agosto de 2026, las papas aumentaron 56,31 % y las frutas frescas 28,06 %. También se registraron incrementos en la carne de res y sus derivados (10,43 %) y en las comidas en establecimientos de servicio a la mesa y autoservicio (7,35 %). No todos los alimentos siguieron esa trayectoria: en el mismo periodo disminuyeron los precios de los plátanos, los vehículos particulares nuevos o usados, el suministro de agua, los dulces y confites, y la carne de cerdo y sus derivados. La inflación acumulada, entonces, está impulsada por aumentos concentrados en productos y servicios específicos, no por un movimiento uniforme de toda la canasta.
En doce meses, la inflación fue de 6,24 %
Entre agosto de 2025 y agosto de 2026, el IPC aumentó 6,24 %, por encima del 5,10 % registrado en los doce meses anteriores. Según el DANE, la última variación anual superior a la de agosto de 2026 se había presentado en julio de 2024, cuando la inflación anual fue de 6,86 %.
Las divisiones con mayores variaciones anuales fueron:
División de gasto | Variación anual |
Restaurantes y hoteles | 9,36 % |
Salud | 8,30 % |
Educación | 7,45 % |
Bebidas alcohólicas y tabaco | 6,94 % |
Muebles y artículos para el hogar | 6,67 % |
Las divisiones que más contribuyeron a la inflación anual fueron alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles; alimentos y bebidas no alcohólicas; restaurantes y hoteles; transporte; y bienes y servicios diversos, con 5,01 puntos porcentuales en conjunto.
Entre las subclases con mayores aumentos durante los últimos doce meses están las papas (63,45 %), las frutas frescas (18,31 %), los servicios relacionados con la copropiedad (17,10 %), la carne de res y sus derivados (14,09 %) y el transporte urbano (10,66 %). También subieron las comidas en establecimientos de servicio a la mesa y autoservicio (9,43 %), las comidas preparadas fuera del hogar para consumo inmediato (9,26 %), la electricidad (7,59 %) y los arriendos efectivo e imputado (5,01 % y 4,93 %, respectivamente). En contraste, bajaron los vehículos particulares nuevos o usados, el arroz, el tomate, la carne de cerdo y sus derivados, y las legumbres secas.
Los servicios mantienen una presión importante
En agosto de 2026, la inflación anual de los servicios fue de 7,71 %, mientras que la de los bienes durables fue negativa, de -0,53 %. Los bienes semidurables aumentaron 2,62 % y los no durables, 5,27 %. La inflación anual del IPC sin alimentos fue de 6,27 %, la del IPC total menos energéticos y alimentos, de 6,56 %, y la de la canasta de energéticos, de 3,95 %.
Este resultado indica que las presiones inflacionarias no provienen exclusivamente de los alimentos o de la energía, sino también de servicios como restaurantes, transporte urbano, arriendos, copropiedad, educación, salud y comunicaciones.
¿La inflación fue igual para todos los hogares?
El DANE también presenta el IPC según grupos de ingreso. En agosto, la inflación mensual fue de 0,39 % para los hogares pobres, vulnerables y de clase media, y de 0,40 % para los hogares de ingresos altos.
En lo corrido del año, las variaciones fueron:
Grupo de ingreso | Inflación enero-agosto |
Hogares pobres | 5,31 % |
Hogares vulnerables | 5,42 % |
Clase media | 5,33 % |
Ingresos altos | 5,35 % |
En términos anuales, los hogares pobres registraron 5,98 %; los vulnerables, 6,09 %; la clase media, 6,23 %; y los de ingresos altos, 6,39 %. Las diferencias son pequeñas en la variación mensual, pero se amplían en el acumulado y en el anual. Esto no significa, por sí solo, que los hogares de ingresos altos hayan tenido un mayor deterioro de su bienestar: el impacto real depende también de cuánto gana cada hogar, qué proporción de sus ingresos destina a cada producto y qué posibilidades tiene de sustituir o reducir gastos. El IPC por grupos de ingreso debe leerse como una diferencia en la evolución promedio de precios de cada canasta, no como una medición completa del bienestar.
Las diferencias entre ciudades también fueron notables
El promedio nacional esconde una dispersión considerable entre ciudades. En agosto, Riohacha registró la mayor variación mensual del país (0,71 %), seguida de Santa Marta (0,70 %) y Bucaramanga (0,67 %). En el otro extremo, Manizales presentó la menor variación mensual (0,20 %), incluso por debajo de Pasto (0,22 %) y Popayán (0,27 %). Bogotá y Cali coincidieron en 0,34 %, y Barranquilla registró 0,56 %.
En el resultado anual la brecha fue todavía mayor: Medellín encabezó la lista con 7,07 %, seguida de Bucaramanga (7,03 %) y Pereira (6,85 %); Riohacha, en cambio, cerró con la menor inflación anual del país (4,37 %). Entre la ciudad más cara y la más barata del último año hay 2,70 puntos porcentuales de diferencia, una señal de que el costo de vida no avanzó al mismo ritmo en todo el territorio.
Zoom: así se movieron los precios en las zonas golpeadas por el sismo del 10 de agosto
El sismo del 10 de agosto de 2026 afectó la recolección de precios del IPC en varios dominios geográficos, principalmente Pereira, Armenia, Cali, Manizales y el agregado de "otras áreas urbanas" (que incluye a Quibdó). Vale la pena revisar con más detalle cómo se comportó la inflación en esas ciudades y qué tan confiables son esos datos este mes.
Ciudad / dominio | Variación mensual | Variación anual | Registros "sin novedad"* |
Pereira | 0,37 % | 6,85 % | 50,66 % |
Armenia | 0,65 % | 6,83 % | 84,60 % |
Cali | 0,34 % | 6,41 % | 80,50 % |
Manizales | 0,20 % | 5,96 % | 87,35 % |
Otras áreas urbanas (incluye Quibdó) | 0,43 % | 6,02 % | 87,60 % |
Nacional | 0,39 % | 6,24 % | 98,14 % |
*Porcentaje de registros de precios recolectados con normalidad, sin necesidad de aplicar mecanismos de imputación, sustitución o cambio de referencia.
Tres de las cuatro ciudades afectadas —Armenia (6,83 %), Pereira (6,85 %) y Cali (6,41 %)— cerraron agosto con una inflación anual por encima del promedio nacional (6,24 %). La excepción fue Manizales, que con 5,96 % quedó por debajo del promedio y fue, además, la ciudad con la menor variación mensual de todo el país (0,20 %): allí la electricidad cayó 2,89 % —la mayor contribución negativa entre todas las ciudades— mientras que las hortalizas y legumbres frescas (8,94 %) y las papas (6,40 %) presionaron al alza.
El caso que exige más cautela es Pereira: solo el 50,66 % de sus registros de precios se recolectó "sin novedad" en agosto, muy por debajo del 80 %-88 % de Armenia, Cali, Manizales y "otras áreas urbanas", y lejos del 98,14 % del total nacional. Es decir, cerca de la mitad de los precios de esa ciudad no se observaron directamente, sino que se trataron con los mecanismos que el DANE tiene previstos para ausencias temporales de información: "periodo en espera" (se aplica prioritariamente e imputa una variación igual al promedio del mercado mientras el establecimiento retoma actividad), sustitución inmediata, cambio de referencia o inclusión de insumos nuevos. Esto no invalida el dato de Pereira, pero sí sugiere leer su variación mensual (0,37 %, cercana al promedio nacional) con más cautela que la de una ciudad con recolección normal, y estar atentos a si se revisa en los próximos meses conforme se restablece la actividad comercial en la ciudad.
Conclusiones
La inflación mensual de agosto (0,39 %) duplicó la de un año atrás y estuvo explicada principalmente por alimentos, electricidad, arriendos, alcantarillado, comunicaciones y algunos servicios de consumo cotidiano. La presión acumulada del año sigue concentrada en pocos productos: papas, frutas frescas, alimentos preparados, restaurantes, transporte urbano y algunos servicios asociados a la vivienda explican buena parte del 5,35 % acumulado y del 6,24 % anual.
El comportamiento de los precios tampoco fue homogéneo entre ciudades. Mientras Medellín y Bucaramanga acumularon variaciones anuales cercanas al 7 %, Riohacha se mantuvo por debajo del 4,5 %, y en las zonas afectadas por el sismo del 10 de agosto —Pereira en particular— persisten dudas metodológicas sobre la calidad de la recolección que vale la pena seguir de cerca en los próximos boletines.
En conjunto, agosto mostró una inflación mensual moderada frente a los aumentos puntuales de algunos productos, pero los resultados acumulado (5,35 %) y anual (6,24 %) confirman que el costo de vida sigue subiendo a un ritmo mayor que en 2025, y que esa presión se siente de forma distinta según el hogar, el ingreso y la ciudad donde se viva.
Fuentes: DANE, Índice de Precios al Consumidor (IPC), Boletín Técnico y Comunicado de Prensa, agosto de 2026. Metodología: base diciembre de 2018 = 100, cobertura de 38 ciudades y un agregado de "otras áreas urbanas", canasta de 84 clases de gasto. Indicador de cobertura del operativo (ITRR): 98,14 %. Índice de no imputación (INI): 96,27 %.



