Colombia queda 50 puntos por debajo de la OCDE en capital humano: así se explica la brecha

Colombia queda 50 puntos por debajo del promedio de la OCDE en capital humano, y también por debajo de su propio grupo de ingreso. ¿Dónde está esa brecha?
El Banco Mundial mide cuánto capital humano acumulará a lo largo de su vida productiva un niño que nace hoy en un país determinado a través del Human Capital Index Plus (HCI+), un índice que combina salud, educación formal y aprendizaje en el trabajo después de los 18 años en una escala de 0 a 325 puntos. En su ola de datos 2025, Colombia obtiene 198 puntos: una cifra que, por sí sola, dice poco.
¿Qué tan cerca está Colombia de su potencial de capital humano?
Colombia queda por debajo del promedio de su propio grupo de ingreso: 198 puntos frente a 204 de las economías de ingreso medio-alto, una diferencia de 6 puntos. Frente a la OCDE, la distancia es mucho mayor: 50 puntos, con un promedio de 248. El país sí supera, por un margen estrecho, el promedio de América Latina y el Caribe (194 puntos), lo que ubica a Colombia en una posición intermedia: ni al nivel de las economías más desarrolladas ni al nivel más bajo de su propia región.

¿Cuál componente explica la posición de Colombia?
El HCI+ se construye a partir de tres componentes con pesos distintos: salud (máximo 50 puntos), educación (máximo 188, ajustada por la calidad del aprendizaje) y aprendizaje en el trabajo después de los 18 años (máximo 87). Colombia obtiene 45 puntos en salud, 115 en educación y apenas 38 en aprendizaje en el trabajo, el valor más bajo de los 21 países de la comparación. En casi todos los países la educación es el componente que más pesa en el puntaje total, pero en Colombia el componente laboral queda particularmente rezagado frente a economías con un nivel de ingreso similar.

¿Qué tanto le cuesta a Colombia la calidad del aprendizaje escolar?
Dentro del componente educativo, el resultado de aprendizaje armonizado (HLO, por su sigla en inglés) mide qué tanto aprenden efectivamente los estudiantes, no solo cuántos años pasan en el sistema escolar. Colombia registra 415 puntos de 625 posibles, frente a 502 en la OCDE: una diferencia de 87 puntos. A eso se suma que solo el 36 % de los colombianos termina estudios terciarios, frente al 48 % en la OCDE, pese a que la matrícula bruta a la universidad ya es relativamente alta (59,3 %, 18 puntos por encima de la mediana de su grupo de ingreso). El problema no parece ser el acceso a la educación superior, sino la permanencia y la finalización de los estudios.

¿Cuánto ha avanzado Colombia desde 2010?
Entre 2010 y 2025, el puntaje de Colombia en el HCI+ habría pasado de 179,7 a 197,6 puntos, un avance de 18 puntos que resulta similar al de México (12,8) y algo menor al de Uruguay (18,1), Brasil (22,9) o Chile (21,3). El punto de llegada de 2025 está confirmado en el panel oficial de indicadores del Banco Mundial, pero la serie completa con decimales para los seis países de la comparación proviene de un documento de trabajo interno que no fue posible verificar de forma independiente contra los cuatro documentos oficiales consultados para este análisis. Con esa salvedad, la tendencia sugiere que el ritmo de mejora de Colombia no ha sido ni el más lento ni el más rápido de su entorno regional.

¿Por qué el aprendizaje en el trabajo es el componente más bajo?
De los 50 puntos de brecha que separan a Colombia de la OCDE, 36 están en educación, 13 en empleo y apenas 2 en salud. Es decir: la salud básica de la población no explica la distancia de Colombia con los países más desarrollados; lo que pesa es la calidad y la finalización del aprendizaje, y las condiciones bajo las cuales los jóvenes colombianos entran al mercado laboral. Los indicadores oficiales de empleo ayudan a entender esto último. El desempleo juvenil (15 a 24 años) es de 21,0 %, más del doble que el desempleo adulto (8,8 %), y golpea con más fuerza a las mujeres jóvenes (26,5 %) que a los hombres (17,1 %). Una de cada cuatro personas jóvenes ni trabaja ni estudia ni se capacita (24,4 %), y la informalidad laboral supera el 56 % entre los adultos ocupados. El HCI+ revela además una brecha de género propia: 191 puntos para las mujeres frente a 205 para los hombres, una diferencia de 14 puntos que equivale, según el Banco Mundial, a un 14 % menos de potencial de ingresos para las mujeres.

¿Qué sabemos, qué sugieren los datos y qué no podemos determinar?
Sabemos, con datos verificados directamente contra los documentos oficiales del Banco Mundial, que Colombia obtiene 198 de 325 puntos en el HCI+ 2025, que queda por debajo de su grupo de ingreso y de la OCDE, y que esa brecha se concentra en educación y empleo, no en salud. También sabemos, con la misma verificación, que el desempleo juvenil, la informalidad y la brecha de género son fenómenos que coexisten con el bajo puntaje del componente de aprendizaje en el trabajo.
Los datos sugieren, sin que el índice permita afirmarlo de forma concluyente, que la informalidad y el desempleo juveniles están asociados con el rezago del componente laboral del HCI+ colombiano; el propio Banco Mundial advierte que el índice no permite aislar el efecto de una política o de un gobierno específico sobre estos resultados.
Lo que no podemos determinar con la evidencia disponible es el detalle exacto del ranking de aprendizaje (HLO) de los otros 20 países de la comparación, ni los decimales de la serie histórica 2010-2025 de los seis países analizados: esas dos piezas de información provienen de un documento de trabajo interno anterior que no logramos verificar de forma independiente contra el Findings Brief, la Methodology Note, el Country Brief de Colombia ni el panel oficial de indicadores.
Conclusiones
Colombia no está en el nivel de capital humano de su propio grupo de ingreso, y la distancia con la OCDE (50 puntos) es considerable. Pero esa brecha no es pareja: la salud explica apenas 2 de esos 50 puntos, mientras que la educación (36 puntos) y el empleo (13 puntos) concentran casi toda la diferencia. Si Colombia igualara a la OCDE en aprendizaje, finalización terciaria y años de escolaridad, su puntaje subiría a 234 puntos, y los ingresos esperados de los futuros trabajadores aumentarían cerca de 36,2 %, según la simulación oficial del Banco Mundial. Ese es, en últimas, el tamaño de lo que está en juego: no una cifra abstracta, sino ingresos futuros concretos para millones de colombianos que hoy están en el sistema educativo o entrando al mercado laboral.
Fuente: Banco Mundial, The Human Capital Index Plus 2026 (Findings Brief y Methodology Note), Human Capital Country Brief — Colombia (abril de 2026) y panel de indicadores de Colombia del Human Capital Project.
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