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Agosto rompió la racha del empleo: la desocupación subió a 9,4 % y el golpe cayó sobre los trabajos informales

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Colombia en Datos
2 oct
11 min de lectura

Entre julio y agosto de 2026, el número de personas ocupadas en Colombia pasó de 24,55 millones a 23,69 millones: 862 mil menos en un solo mes. Si se dejan de lado los meses de enero, cuando la ocupación cae todos los años por el fin de la temporada decembrina, es la mayor caída mensual desde abril de 2020, en plena pandemia. Además, es la mayor caída entre julio y agosto en la serie empalmada del DANE, que empieza en 2001: el registro más negativo anterior era el de 2006, con 623 mil. La tasa de desocupación nacional, el dato oficial del DANE para agosto, fue 9,4 %, frente a 8,6 % en agosto de 2025 y 8,1 % en julio de 2026.


Frente a un año atrás, el país tiene 126 mil ocupados menos. Es la primera caída anual del empleo desde junio de 2024 y la primera vez desde agosto de 2024 que la desocupación sube frente al mismo mes del año anterior.


Agosto fue también el mes del sismo del 10 de agosto, que obligó al DANE a ajustar los factores de expansión de la encuesta porque algunas viviendas de la muestra quedaron destruidas o inhabitables. La tentación es atribuirle al terremoto todo el deterioro. Los datos cuentan una historia más compleja: el golpe se repartió por buena parte del país, cayó sobre el empleo informal y sobre los trabajadores mayores de 55 años, y convivió con un empleo formal que siguió creciendo.


Este informe responde cinco preguntas: qué tan grande fue el choque, qué tipo de empleo se perdió, a dónde fueron quienes dejaron de trabajar, qué podemos (y qué no podemos) decir sobre el efecto del sismo y cómo quedaron las ciudades.


¿Qué tan grande fue el golpe de agosto?


Agosto rompió más de dos años de crecimiento anual del empleo, aunque no todas sus cifras son igual de sólidas: la caída de la tasa de ocupación es estadísticamente significativa; el aumento de la desocupación nacional, no. La tasa de ocupación, que mide qué proporción de las personas de 15 años y más está trabajando, bajó de 58,4 % a 57,4 %, una variación que el DANE califica como estadísticamente significativa. La tasa global de participación cayó de 63,9 % a 63,3 %. La tasa de desocupación nacional subió 0,8 puntos porcentuales (p.p.), de 8,6 % a 9,4 %, pero el DANE no clasifica ese aumento como estadísticamente significativo: con el margen de error de la encuesta, no se puede afirmar con certeza que la tasa nacional sea más alta que la de hace un año. En las 13 principales ciudades y áreas metropolitanas, en cambio, el aumento sí es significativo: de 7,8 % a 9,1 %, mientras su tasa de ocupación cayó de 61,5 % a 59,8 %.


Variación de la población ocupada entre julio y agosto de cada año, 2002 a 2026. En 2026 la caída fue de 862 mil personas, la mayor de la serie empalmada.

Lo que hace excepcional a agosto es el tamaño del movimiento. Entre julio y agosto la ocupación suele moverse poco: en los cuatro años anteriores la variación osciló entre -158 mil y +215 mil personas. Esta vez fue de -862 mil. Las cifras mensuales tienen ruido y deben leerse con cautela, pero la serie desestacionalizada del DANE, una medición complementaria que retira el efecto de la temporada para comparar un mes con el anterior, muestra el mismo salto. Ojo: esa serie no reemplaza la cifra oficial de 9,4 %; es otra forma de leer la tendencia.


Tasa de desocupación desestacionalizada (preliminar), nacional y 13 ciudades, agosto 2024 a agosto 2026. La serie nacional desestacionalizada pasa de 8,3 % a 9,7 %; la cifra oficial sin desestacionalizar es 9,4 %.

En la serie desestacionalizada, la tasa nacional había bajado de 10,1 % en agosto de 2024 a niveles cercanos a 8,3 % entre marzo y julio de 2026. En agosto subió a 9,7 %, su nivel más alto desde octubre de 2024; en las 13 ciudades pasó de 8,5 % a 9,4 %. El DANE presenta esta serie como preliminar y sujeta a revisión, así que el tamaño exacto del salto puede cambiar cuando se publiquen los datos de los meses siguientes.


Lo que el promedio trimestral todavía no muestra es ese deterioro. En el trimestre móvil junio-agosto, que suaviza los meses individuales, la desocupación nacional fue 8,5 %, incluso por debajo del 8,7 % de un año antes. El choque está concentrado en un solo mes, y por eso el dato de septiembre será clave para saber si agosto marca un cambio de tendencia o un golpe aislado.


¿Qué empleo se perdió?


La caída anual de 126 mil ocupados es la suma de dos movimientos opuestos: se perdieron 254 mil empleos informales y se crearon 129 mil formales. La proporción de informalidad bajó de 55,7 % a 54,9 % a nivel nacional. A primera vista es una buena noticia, pero la razón importa: la informalidad cayó porque desaparecieron empleos informales, no porque los datos muestren que esos trabajos se formalizaron. En las 13 ciudades el patrón es más marcado: 220 mil empleos informales menos y apenas 31 mil formales más. Solo en los centros poblados y la zona rural dispersa crecieron los dos tipos de empleo.


Variación anual del empleo informal y formal por dominio geográfico. A nivel nacional el informal cae 254 mil y el formal sube 129 mil.

La posición ocupacional confirma el diagnóstico. Las dos categorías con mayores caídas están entre las más precarias del mercado laboral: jornaleros o peones (-154 mil, una caída de 19 %) y empleados domésticos (-118 mil, -15 %), ambas variaciones estadísticamente significativas. La pérdida de empleo doméstico recae casi por completo en mujeres (-114 mil). En el otro extremo, los obreros o empleados del gobierno aumentaron en 124 mil y los empleados particulares en 75 mil.


Posición ocupacional

Agosto 2025

Agosto 2026

Variación (miles)

Contribución (p.p.)

Jornalero o peón*

796

642

-154

-0,6

Empleado doméstico*

774

657

-118

-0,5

Trabajador por cuenta propia

9.962

9.905

-56

-0,2

Patrón o empleador

544

541

-3

0,0

Trabajador familiar sin remuneración

322

333

+11

0,0

Obrero, empleado particular

10.570

10.645

+75

0,3

Obrero, empleado del gobierno

835

959

+124

0,5

Total población ocupada

23.811

23.685

-126


Tabla 1. Población ocupada según posición ocupacional, total nacional, agosto (miles de personas). * Variación estadísticamente significativa. Fuente: DANE, GEIH.


Por rama de actividad, la industria manufacturera explica la mayor parte de la caída: perdió 240 mil ocupados y restó 1,0 p.p. a la variación total, con una pérdida concentrada en hombres (-204 mil, significativa). Le siguen las actividades artísticas, de entretenimiento y otros servicios (-102 mil) y la agricultura (-91 mil), donde los hombres perdieron 196 mil empleos mientras las mujeres ganaron 105 mil. Comercio y reparación de vehículos (+150 mil), administración pública, educación y salud (+96 mil) y construcción (+80 mil) fueron las ramas que más sumaron.


Rama de actividad

Agosto 2025

Agosto 2026

Variación (miles)

Contribución (p.p.)

Industrias manufactureras

2.600

2.361

-240

-1,0

Artes, entretenimiento y otros servicios

2.097

1.995

-102

-0,4

Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca

3.153

3.062

-91

-0,4

Actividades inmobiliarias

360

329

-31

-0,1

Actividades financieras y de seguros

479

452

-27

-0,1

Alojamiento y servicios de comida

1.862

1.845

-17

-0,1

Información y comunicaciones

408

402

-6

0,0

Electricidad, gas, agua y minas

573

571

-1

0,0

Actividades profesionales y servicios administrativos

1.781

1.795

+14

0,1

Transporte y almacenamiento

1.837

1.885

+48

0,2

Construcción

1.710

1.790

+80

0,3

Administración pública, educación y salud

3.027

3.123

+96

0,4

Comercio y reparación de vehículos

3.925

4.076

+150

0,6

Tabla 2. Población ocupada según rama de actividad, total nacional, agosto (miles de personas). La rama de electricidad, gas y agua incluye explotación de minas y canteras. Fuente: DANE, GEIH.


Por qué importa: los empleos que desaparecieron son los que menos protección ofrecen, sin cotización a salud ni pensión y, en el caso de jornaleros y empleadas domésticas, con ingresos que dependen del día trabajado. La encuesta no sigue a cada persona en el tiempo, así que no sabemos si quienes perdieron esos empleos consiguieron otro. Lo que sí muestra es que el número total de ocupados cayó y que una parte importante de esa caída terminó fuera del mercado laboral.


¿A dónde fueron quienes dejaron de trabajar?


La mayoría no salió a buscar empleo: salió del mercado laboral. En un año, la población fuera de la fuerza de trabajo aumentó en 468 mil personas, un cambio estadísticamente significativo, mientras la población desocupada creció en 207 mil.


Variación anual de ocupados, desocupados y población fuera de la fuerza de trabajo por grupo de edad. En los mayores de 55, los ocupados caen 222 mil y la población fuera de la fuerza de trabajo sube 565 mil.

El cambio más grande está en las personas de 55 años y más: perdieron 222 mil empleos (variación significativa) y la población de esa edad fuera de la fuerza de trabajo creció en 565 mil. Parte de ese aumento es demográfico, porque este grupo crece cada año: según nuestros cálculos con las cifras del DANE, sumó unas 313 mil personas en edad de trabajar. El resto coincide con una salida directa del empleo a la inactividad, porque los desocupados de 55 años y más también disminuyeron (-30 mil). Quienes dejaron de trabajar en este grupo no se quedaron buscando empleo.


Los hombres explican buena parte del movimiento. La categoría 'otra actividad' de la población fuera de la fuerza de trabajo, que agrupa a personas pensionadas, jubiladas, rentistas, incapacitadas permanentemente para trabajar y a quienes creen que no vale la pena trabajar, creció en 294 mil hombres (significativo). El DANE no desagrega esa categoría en este boletín, así que no es posible saber cuál de esos motivos pesó más. Los hombres dedicados a oficios del hogar también aumentaron (+112 mil).


Entre las personas de 25 a 54 años la historia es distinta: ganaron 181 mil empleos, pero los desocupados de esa edad aumentaron en 191 mil (significativo). En ese grupo sí hay más personas buscando trabajo sin encontrarlo.


La brecha de género se cerró por la razón equivocada. La diferencia entre la desocupación de mujeres y hombres se redujo de 4,5 a 3,9 p.p., pero no porque mejorara la situación de las mujeres: su tasa subió levemente (de 11,2 % a 11,6 %), mientras la de los hombres saltó de 6,7 % a 7,7 %, un aumento significativo. Los hombres perdieron 308 mil empleos (significativo) y las mujeres ganaron 183 mil, sobre todo entre los 25 y los 54 años (+212 mil, significativo). La brecha de participación sigue siendo enorme: 75,1 % de los hombres participa en el mercado laboral, frente a 52,4 % de las mujeres.


Más allá de la desocupación, la medida compuesta de subutilización de la fuerza de trabajo, que combina desocupación, subocupación y fuerza de trabajo potencial, subió de 20,3 % a 21,2 %. La fuerza de trabajo potencial (personas que quieren trabajar pero no buscan empleo o no están disponibles) pasó de 1,36 a 1,63 millones.


¿Qué tuvo que ver el terremoto del 10 de agosto?


El sismo alteró la medición de agosto, pero las cifras publicadas no permiten atribuirle la caída del empleo: el deterioro aparece en casi todo el territorio y se concentra en tipos de empleo y grupos de edad específicos.


Lo que sabemos. El DANE informó que algunos municipios de la muestra de la GEIH resultaron afectados por el sismo y que, para publicar los resultados de agosto, ajustó los factores de expansión (los pesos que convierten la muestra en cifras para todo el país) para compensar los segmentos de muestra perdidos por destrucción o inhabitabilidad de viviendas. Los documentos publicados no detallan qué municipios fueron afectados ni cuántos hogares se perdieron por esa causa.


Los indicadores de calidad de la recolección muestran dónde la encuesta tuvo más dificultades en agosto. A nivel nacional, la cobertura fue de 97,6 % y la no respuesta de 2,8 %. Cali A.M. y Armenia registraron la menor cobertura de las 32 ciudades de la muestra (90,3 % y 93,4 %) y la mayor no respuesta (9,2 % y 7,7 %), muy por encima de las demás.


Ciudad

Hogares esperados

Hogares completos

Cobertura

No respuesta

Cali A.M.

1.212

1.095

90,3 %

9,2 %

Armenia

1.046

977

93,4 %

7,7 %

Arauca

129

121

93,8 %

4,7 %

Ibagué

839

794

94,6 %

3,9 %

Valledupar

871

836

96,0 %

4,6 %

Total nacional

23.967

23.388

97,6 %

2,8 %

Tabla 3. Ciudades con menor cobertura de la GEIH en agosto de 2026. Fuente: DANE, Dirección de Recolección y Acopio.


Lo que sugieren los datos. La caída del empleo no se concentra en una región. De los 862 mil ocupados que se perdieron entre julio y agosto, 219 mil corresponden a las 13 principales ciudades y áreas metropolitanas y 642 mil al resto del país, es decir, a las demás cabeceras municipales (incluidas otras 10 capitales) y a los centros poblados y zonas rurales (cálculos propios con el anexo estadístico). En la comparación anual, las 13 ciudades perdieron 188 mil empleos y las otras 10 capitales que completan las 23 ciudades, 21 mil. Los grupos que explican la caída (jornaleros, empleadas domésticas, trabajadores de la industria y hombres mayores de 55 años) están presentes en todo el territorio. Un choque localizado, por intenso que sea, difícilmente produce un patrón tan extendido.


En las cifras por ciudad del trimestre junio-agosto tampoco aparece un deterioro excepcional en Cali A.M. y Armenia: la desocupación de Cali subió de 7,8 % a 9,2 % y la de Armenia bajó de 9,6 % a 9,2 %, y ninguno de los dos cambios es estadísticamente significativo.


Lo que no podemos determinar. Con la información publicada no es posible separar cuánto del resultado de agosto refleja el efecto económico del sismo (empleos perdidos en los municipios afectados), cuánto refleja el cambio en la medición (hogares que no pudieron encuestarse y factores de expansión ajustados) y cuánto responde a factores ajenos al desastre. Tampoco sabemos todavía si la caída es transitoria. Para responderlo harán falta las cifras de septiembre y las eventuales revisiones del DANE.


¿Cómo quedaron las ciudades?


En el trimestre móvil junio-agosto, Cartagena se consolidó como la segunda ciudad con mayor desocupación del país, solo detrás de Quibdó. Quibdó (23,8 %), Cartagena (14,4 %) y Sincelejo (12,9 %) tienen las tasas más altas; Bucaramanga A.M. (7,3 %), Medellín A.M. (7,5 %) y Bogotá (7,9 %), las más bajas. Cartagena registró el mayor deterioro: 5,0 p.p. más que un año antes, un aumento estadísticamente significativo. Tunja también empeoró de forma significativa (+2,5 p.p.), mientras Riohacha fue la única con una mejora significativa (-2,9 p.p.).


Tasa de desocupación por ciudad en el trimestre junio-agosto de 2026 y de 2025. Quibdó 23,8 %, Cartagena 14,4 %, Bucaramanga 7,3 %.

Entre los jóvenes de 15 a 28 años, la desocupación del trimestre fue 15,2 % (14,8 % un año antes). Cartagena (25,5 %) y Montería (23,4 %) registraron aumentos significativos de 5,5 p.p. cada una, y Quibdó sigue siendo la ciudad con la desocupación juvenil más alta (34,5 %). Riohacha, en contraste, la redujo en 9,2 p.p.


En informalidad, Florencia es la excepción: subió 7,2 p.p., hasta 58,9 %, un cambio significativo, mientras Valledupar, Pasto y Tunja la redujeron más de 5 p.p. Bogotá (34,1 %) y Tunja (34,7 %) siguen siendo las ciudades con menor informalidad, y Sincelejo (65,4 %) la de mayor.


Conclusiones


Agosto de 2026 interrumpió la mejora del mercado laboral colombiano. La ocupación cayó frente a un año atrás por primera vez desde mediados de 2024, la tasa de ocupación retrocedió de forma significativa y la desocupación desestacionalizada volvió en un solo mes a los niveles de finales de 2024.


Pero el deterioro tiene una forma precisa. Se perdieron empleos informales y precarios (jornaleros, empleo doméstico, industria) mientras el empleo formal siguió creciendo, y una parte importante de quienes dejaron de trabajar, sobre todo hombres mayores de 55 años, salió del mercado laboral en lugar de buscar empleo. Por eso la informalidad baja y la brecha de género en desocupación se cierra, pero por las razones equivocadas.


El sismo del 10 de agosto alteró la recolección de la encuesta y obligó a ajustar sus ponderadores, lo que exige leer el dato con más cautela de lo habitual. Aun así, la amplitud geográfica y sectorial del deterioro sugiere que el terremoto no basta para explicarlo. Septiembre dirá si agosto fue un choque puntual o el comienzo de un cambio de ciclo.


Metodología y fuentes


Este informe se basa en el boletín técnico, la presentación de resultados y el anexo estadístico de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) de agosto de 2026, publicados por el DANE el 30 de septiembre de 2026. Las cifras corresponden a datos expandidos con proyecciones de población basadas en el Censo Nacional de Población y Vivienda (CNPV) 2018. Para agosto de 2026, el DANE ajustó los factores de expansión para tener en cuenta los segmentos de muestra perdidos por el sismo del 10 de agosto.


Las variaciones descritas como estadísticamente significativas son las señaladas así por el DANE; las demás se presentan como referencia descriptiva. Las tasas menores al 10 % pueden tener errores de muestreo superiores al 5 %. La cifra oficial de desocupación de agosto es 9,4 % (total nacional, mes). La serie desestacionalizada (9,7 % en agosto) es una medición complementaria y preliminar del DANE; sus valores se tomaron de las etiquetas de la gráfica de la presentación de resultados. Los datos de 2001 a 2020 de la serie mensual son valores retroproyectados por el DANE con base en el CNPV 2018.


Son cálculos de Colombia en Datos: la variación mensual de los ocupados y su comparación con los meses de agosto desde 2001 (serie mensual empalmada del anexo), la distribución geográfica de la caída entre julio y agosto, y el crecimiento de la población de 55 años y más (suma de las variaciones de ocupados, desocupados y población fuera de la fuerza de trabajo de ese grupo). Se consideran ocupados informales según la definición del DANE basada en la 17.ª CIET de la OIT (2003).


Fuentes: DANE, Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH), agosto de 2026: boletín técnico, presentación de resultados y anexo estadístico. Cálculos: Colombia en Datos.

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