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La inflación llegó a 6,29 % en septiembre, la más alta desde julio de 2024, y el alza ya se extiende a casi toda la canasta

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Colombia en Datos
8 oct
9 min de lectura

En septiembre de 2026 los precios al consumidor subieron 0,37 % frente a agosto, un poco más que en septiembre de 2025 (0,32 %). Con ese resultado, la inflación anual llegó a 6,29 %, su nivel más alto desde julio de 2024, y la acumulada entre enero y septiembre sumó 5,74 %, más de un punto por encima del mismo periodo del año pasado (4,55 %).


El dato del mes tuvo protagonistas claros: los arriendos, los alimentos frescos como las hortalizas, la papa y el tomate, y las pensiones de los colegios. Pero la señal más importante no está en septiembre sino en la tendencia. Hace un año la inflación anual estaba en 5,18 %; hoy once de las doce divisiones de gasto tienen una inflación anual más alta que entonces, los servicios suben 7,73 % y la inflación sin alimentos ni energía lleva siete meses por encima de 6 %.


Este informe explica qué movió los precios en septiembre, por qué el aumento ya no depende solo de la comida, cómo cambió la inflación según el nivel de ingreso de los hogares y entre ciudades, y qué tan lejos está Colombia de otros países de la región.


¿Qué movió los precios en septiembre?


La inflación mensual de 0,37 % quedó levemente por debajo de lo que esperaba el mercado: según la encuesta de expectativas de analistas económicos del Banco de la República, la mediana de los pronósticos era 0,40 % y el promedio, 0,39 %.


Solo dos divisiones de gasto subieron más que el promedio nacional: educación (1,43 %) y alimentos y bebidas no alcohólicas (0,78 %). Por contribución, es decir, por cuánto pesó cada división en el resultado total, los alimentos encabezaron la lista con 0,15 puntos porcentuales, seguidos por alojamiento y servicios públicos (0,09) y educación (0,06). Entre las tres aportaron 0,30 de los 0,37 puntos del mes.


División de gasto

Variación mensual (%)

Contribución (p.p.)

Alimentos y bebidas no alcohólicas

0,78

0,15

Alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles

0,31

0,09

Educación

1,43

0,06

Restaurantes y hoteles

0,28

0,03

Transporte

0,13

0,02

Muebles y artículos para el hogar

0,23

0,01

Recreación y cultura

-0,21

-0,01

Total IPC

0,37

0,37


Al bajar al detalle de las subclases aparecen tres frentes. Los arriendos (imputado y efectivo) sumaron cerca de 0,10 puntos; no porque hayan subido mucho en el mes (alrededor de 0,46 %), sino porque pesan mucho en la canasta. Los alimentos frescos aportaron otro tanto: las hortalizas y legumbres frescas subieron 9,10 %, la papa 7,29 % y el tomate 10,47 %. Y los colegios sumaron 0,06 puntos, con alzas de 2,09 % en preescolar y primaria y de 2,43 % en secundaria.


Contribución a la variación mensual del IPC por subclase en septiembre de 2026: arriendos, hortalizas, papa, tomate y educación encabezan la lista

El aumento de la educación no es una sorpresa de este año: en septiembre de 2025 la división también subió 1,39 %. El patrón coincide con el inicio del año escolar en los colegios de calendario B, y no se reparte por igual: la educación subió 2,16 % en Bogotá, 2,66 % en Popayán y 1,39 % en Cali, frente a 0,28 % en Medellín.


Lo que sí cambió frente a hace un año fueron los alimentos: en septiembre de 2025 subieron 0,18 % y este año, 0,78 %. En sentido contrario, ayudaron a moderar el índice los vehículos nuevos y usados (-1,05 %), las legumbres secas (-2,49 %), el gas (-0,51 %) y el café (-1,21 %). Los tiquetes aéreos subieron 12,25 % en el mes y también aparecen entre los mayores aportes.


¿Cuánto ha subido la inflación en doce meses?


Entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026 el IPC aumentó 6,29 %, 1,11 puntos porcentuales más que en los doce meses anteriores (5,18 %). Es la cifra más alta desde julio de 2024, cuando la inflación anual fue de 6,86 %, y es más del doble de la meta de 3 % del Banco de la República.


Variación anual del IPC de Colombia entre enero de 2023 y septiembre de 2026: tras tocar 4,82 % en junio de 2025, la inflación subió hasta 6,29 %

La serie muestra un cambio de dirección. Entre 2023 y mediados de 2025 la inflación bajó de forma sostenida, desde más de 13 % hasta un mínimo de 4,82 % en junio de 2025. Desde entonces volvió a subir, y en 2026 todos los meses han cerrado por encima del 5,10 % con que terminó diciembre. En nueve meses la inflación anual ganó 1,19 puntos.


¿El alza se concentra en pocos gastos?


No. Esa es quizá la conclusión más importante del dato de septiembre. Once de las doce divisiones de gasto tienen hoy una inflación anual más alta que hace un año; la única excepción son las bebidas alcohólicas y el tabaco, que pasaron de 6,38 % a 6,05 %.


Variación anual del IPC por división de gasto en septiembre de 2025 y septiembre de 2026: once de las doce divisiones aumentaron

Algunos saltos son grandes. Información y comunicación pasó de 0,55 % a 4,45 %; recreación y cultura, de 1,74 % a 4,91 %, y muebles y artículos para el hogar, de 3,32 % a 6,75 %. Restaurantes y hoteles sigue siendo la división con mayor inflación anual (9,44 %), seguida por salud (7,79 %) y educación (7,49 %).


En términos de peso sobre el resultado, cinco divisiones explican la mayor parte: alojamiento, agua, electricidad y gas (1,78 puntos), alimentos (1,28), restaurantes y hoteles (1,06), transporte (0,71) y educación (0,31). Según el DANE, juntas aportaron 5,13 de los 6,29 puntos de la inflación anual.


Por subclases, los mayores aportes anuales vinieron de las comidas en restaurantes y cafeterías (9,44 %), el arriendo imputado (5,03 %), el transporte urbano (10,65 %), el arriendo efectivo (5,12 %) y la carne de res (14,22 %). La papa es el caso más llamativo: su precio subió 78,24 % en un año. En cambio, bajaron los vehículos (-2,85 %), la zanahoria (-39,68 %), la carne de cerdo (-6,17 %), las legumbres secas (-11,56 %) y el arroz (-2,83 %).


¿Es un problema de comida o algo más persistente?


Los alimentos son volátiles: dependen del clima, las cosechas y los costos de transporte, y pueden subir o bajar con fuerza en pocos meses. Por eso, para saber si la inflación tiene una tendencia de fondo, se suele mirar el IPC sin alimentos ni energéticos, que excluye los precios más inestables.


Ese indicador cerró septiembre en 6,48 %, por encima de la inflación total, y se ha mantenido sobre 6 % desde marzo. Hace un año estaba en 5,33 %. La inflación sin alimentos fue de 6,18 % y la de alimentos, de 6,74 %. En otras palabras, la comida está presionando, pero no es la única ni la principal explicación del aumento.


Variación anual del IPC total, de alimentos y sin alimentos ni energéticos entre enero de 2024 y septiembre de 2026

La diferencia entre bienes y servicios ayuda a entender por qué. Los servicios (arriendos, restaurantes, transporte urbano, educación, salud, administración de conjuntos) suben 7,73 % en doce meses, frente a 6,29 % hace un año. Los bienes no durables, como los alimentos y los artículos de aseo, suben 5,46 %; los semidurables, como la ropa, 2,52 %, y los bienes durables, como vehículos, electrodomésticos y equipos electrónicos, se abaratan: -1,27 %.


Variación anual del IPC de servicios y de bienes durables, semidurables y no durables entre enero de 2024 y septiembre de 2026

Los precios de los servicios tienden a moverse con más lentitud que los de los bienes, porque dependen de contratos, tarifas y salarios que se ajustan una o pocas veces al año. Que sean ellos los que lideran el alza sugiere que la inflación actual tiene un componente más difícil de revertir en el corto plazo. La energía, por su parte, sube 3,78 % anual, por debajo del promedio, aunque por encima del 1,62 % de septiembre de 2025.


¿La inflación golpea igual a todos los hogares?


El DANE calcula el IPC para cuatro grupos de hogares según su nivel de ingreso, porque cada grupo gasta su dinero en cosas distintas. En septiembre las diferencias fueron pequeñas, pero cambian según el periodo que se mire.


Grupo de ingreso

Mensual (%)

Año corrido (%)

Anual (%)

Pobres

0,41

5,74

6,14

Vulnerables

0,39

5,83

6,22

Clase media

0,38

5,73

6,30

Ingresos altos

0,32

5,69

6,32

Total nacional

0,37

5,74

6,29


En el mes, la inflación fue mayor para los hogares pobres (0,41 %) que para los de ingresos altos (0,32 %), algo coherente con el peso de los alimentos en su gasto y con el alza de la comida en septiembre. En doce meses ocurre lo contrario: los hogares de ingresos altos registran 6,32 % y los pobres 6,14 %, porque los servicios que más han subido (restaurantes, copropiedad, educación privada) pesan más en su canasta. La brecha es de apenas 0,18 puntos.


Estas cifras miden cuánto sube el costo de la canasta de cada grupo, no cuánto se afecta su bienestar. Una misma inflación pesa más en un hogar que destina casi todo su ingreso a comprar lo básico que en uno que tiene margen de ahorro.


¿En qué ciudades subieron más los precios?


El promedio nacional esconde diferencias importantes. En el mes, Villavicencio registró la mayor variación del país (1,14 %), unas tres veces el promedio. Más de la mitad de ese resultado se explica por un solo rubro: el suministro de agua subió 63,56 % y aportó 0,63 puntos. Le siguieron Ibagué (0,68 %) y Neiva (0,57 %). En el otro extremo, Santa Marta apenas varió 0,03 %, en parte por una reducción de 1,41 % en la electricidad, y Pereira, 0,07 %.


En doce meses, Medellín (7,04 %), Armenia (7,00 %) y Bucaramanga (6,98 %) encabezan la lista, mientras Riohacha (4,53 %), Pasto (5,05 %) y Montería (5,26 %) tienen la menor inflación. Entre la ciudad con más y la de menos inflación hay 2,51 puntos de diferencia. Bogotá, con 6,06 %, está por debajo del promedio nacional.


Variación anual del IPC por ciudad en septiembre de 2026: Medellín, Armenia y Bucaramanga cerca de 7 %, Riohacha con 4,53 %

Ocho de las 23 ciudades y dominios geográficos tienen una inflación anual superior al promedio nacional, y varias de ellas (Ibagué, Pereira, Villavicencio y Cali) coinciden en un rango estrecho, entre 6,76 % y 6,77 %. Todas las ciudades del Caribe que mide el IPC (Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, Valledupar, Montería, Sincelejo y Riohacha) están por debajo del promedio.


¿Cómo se compara Colombia con otros países?


La comparación internacional que publica el DANE con datos de la OCDE muestra que Colombia va en una dirección distinta a la de sus vecinos. A mediados de 2025 Brasil tenía una inflación más alta que la colombiana; hoy Colombia la supera en cerca de dos puntos. Con datos a agosto de 2026, la inflación anual rondaba 4,2 % en Brasil, 4,1 % en Chile, 3,3 % en México y 3,2 % en la zona euro, frente a 6,24 % en Colombia ese mismo mes y 6,29 % en septiembre.


Variación anual del IPC de Colombia, Brasil, Chile, México y la zona euro entre enero de 2024 y septiembre de 2026

La diferencia no es solo de nivel sino de tendencia: mientras en varios de esos países la inflación se ha movido de forma irregular durante 2026, en Colombia ha subido de manera casi continua desde diciembre.


¿Qué no podemos concluir todavía?


El IPC describe cómo cambian los precios, pero no identifica por sí solo sus causas. La coincidencia entre el alza de los servicios y la de la inflación básica es consistente con presiones persistentes, como el ajuste de salarios, arriendos y tarifas, pero con estos datos no podemos atribuir el resultado a un factor específico. Tampoco es posible saber si el salto del agua en Villavicencio responde a un ajuste tarifario puntual o a algo más duradero; habrá que verlo en los próximos meses.


Hay además dos advertencias de medición. Tras el sismo del 10 de agosto de 2026, el DANE mantiene un tratamiento especial para las fuentes de información de la zona afectada, que pueden quedar temporalmente sin precio hasta el 31 de diciembre; el índice de cobertura de septiembre fue de 97,84 % y solo el 1,62 % de los registros fue imputado. Y los datos de otros países son aproximados, porque se leyeron del gráfico de comparación que publica el DANE.


Conclusiones


Septiembre confirmó que la inflación en Colombia sigue subiendo. El 6,29 % anual es el nivel más alto en más de dos años y deja a Colombia lejos de la meta de 3 % y por encima de los demás países de referencia de la región.


El dato del mes se explica por arriendos, alimentos frescos y el ajuste de los colegios de calendario B. Pero el hallazgo de fondo es la amplitud: once de las doce divisiones de gasto tienen más inflación que hace un año, los servicios suben a un ritmo cercano a 8 % y la inflación sin alimentos ni energía supera a la total.


Lo que habrá que seguir en los próximos meses es si los alimentos frescos, en especial la papa, empiezan a corregir, si la inflación de servicios se estabiliza y si la brecha entre ciudades se amplía o se cierra. Mientras la presión venga de gastos como el arriendo, la comida fuera de casa o la educación, la inflación difícilmente bajará rápido.


Fuentes: DANE, Índice de Precios al Consumidor (IPC), boletín técnico, presentación de principales resultados y anexos estadísticos de septiembre de 2026, publicados el 7 de octubre de 2026. Banco de la República, encuesta mensual de expectativas de analistas económicos (septiembre de 2026), citada por el DANE. Comparación internacional: DANE con datos de la OCDE (consulta del 5 de octubre de 2026); los valores de otros países y la serie de inflación de alimentos de 2024 y 2025 fueron leídos de los gráficos del DANE y son aproximados. Cálculos y gráficos: Colombia en Datos.

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